15/03/2007
En 2005 existían en España 241.950
establecimientos de bares, según datos del estudio
"Los Sectores de la
Hostelería 2005", publicado recientemente por la Federación Española de
Hostelería - FEHR. El gran número de estos establecimientos en los que se presta
un servicio de bebidas y, en gran parte de ellos, también de alimentación a base
de tapas y raciones, es una de las principales características que distingue a
la hostelería española de las de su entorno y una de las ofertas diferenciales
que refuerzan el atractivo de nuestro turismo. Son, por lo general, muy pequeñas
empresas familiares, pero cuyo conjunto representa la parte más importante de la
hostelería, al menos en términos cuantitativos. Su número representa el 68% de
todos los establecimientos de hostelería (bares, restaurantes, cafeterías,
hoteles, etc.) y su facturación alcanza los 64.818 millones de euros, lo que
equivale al 3,3% del PIB de la economía española y al 47,7% de la facturación de
toda la hostelería española.
A diferencia del resto de los segmentos de
hostelería, el número de bares está rozando el límite de su potencial de
crecimiento, ya que hay un bar por cada 184 habitantes, y en 2005 sólo creció el
0,6% con relación al año anterior. En el último año considerado en el estudio,
su producción de incrementó en un 3,7% en términos nominales, lo que
prácticamente no representa crecimiento alguno si se descuenta el IPC
correspondiente.